Sanse, uno de los pueblos madrileños que más aumentan la Renta Mínima de Inserción

Los municipios donde más ha aumentado el número de perceptores de Renta Mínima de Inserción (RMI) son Aranjuez (un 46,6 %), Ciempozuelos (35,10 %), Getafe (33,90 %), Móstoles (33 %) y San Sebastián de los Reyes (un 32 %). Para atender este aumento de perceptores, la Comunidad de Madrid ha incrementado el presupuesto destinado a la RMI en un 33 % en los últimos dos años, hasta llegar a los 160,4 millones de euros que permiten atender a cerca de 30.000 familias, un 20 % más que hace dos años.

El Gobierno regional desarrolla proyectos de integración laboral para perceptores de la RMI, a través de los cuales logró el año pasado un 30 % más de inserciones laborales que el año anterior. Además, la Comunidad cuenta con las ayudas para el pago de electricidad y gas con 2 millones de euros junto a la tarifa social del agua para domicilios en
precariedad económica, beneficiarios de pensiones no contributivas y RMI.

También para luchar contra la exclusión social, la Comunidad cuenta con 1.072 plazas en sus cuatro comedores sociales, con una media de 951 personas atendidas al día y 1.120.809 servicios prestados entre comidas servidas y  bolsas preparadas en 2016. Además, también apoya a Cáritas Madrid a través del proyecto “Sal de la Calle”, que atendió a 2.782 personas en 2016, un 46,4 % más de las previstas.

El objetivo es la inclusión social de las personas que se encuentran en situaciones difíciles, y por ello el Gobierno regional puso en marcha el año pasado la primera Estrategia de Inclusión Social de la región, que cuenta con un presupuesto de 2.866 millones y 135 medidas, entre las que se encuentra la creación de la Carta de Derechos Sociales y la historia social integrada.

El fin principal de esta estrategia es dar una respuesta eficaz ante situaciones de exclusión social y caminar hacia una sociedad madrileña más inclusiva, a través de políticas y medidas sociales más activas e integrales. Para ello se está realizando un diagnóstico profundo de las actuales necesidades sociales de los colectivos más vulnerables.

La estrategia cuenta con medidas especialmente orientadas al impulso de las acciones de empleo e innovación que favorezcan la contratación de desempleados de larga duración, personas con discapacidad y otros colectivos vulnerables.