La Espiga de Oro: Nuestro pan de cada día

¿Hay algo que huela mejor que el pan recién horneado?. El pan pan , el de verdad, el de antes, el de toda la vida.

Con ese aroma que nos traslada a la niñez nos recibe Montse Fernández, administradora, gerente y “currante” de LA ESPIGA DE ORO, donde están trabajando los tres hermanos, codo con codo, con su fundadora, el alma mater, su madre, Francisca Moreno, una luchadora que les ha enseñado que con mucho esfuerzo, haciendo siempre las cosas bien, sin bajar la calidad y sin caer en el desaliento, se obtienen recompensas. Montse  admira a su madre y sigue sus pasos y consejos.  “Este negocio lo han levantado las mujeres”

Una estirpe de de panaderos que desde hace 40 años surte de pan casero y artesanal a los vecinos de Alcobendas y San Sebastián de los Reyes

La historia de LA ESPIGA DE ORO se remonta a los años 70, cuando Francisca, con un marido enfermo y con un dinerillo ahorrado, sacó adelante la primera panadería en la C/Sacramento. Con el tiempo abrió dos más, en Paseo de la Chopera (con restaurante incluido) y en Francisco Largo Caballero.

No todo ha sido un camino de rosas. Trabajo a destajo y una crisis que afrontaron sin bajar un ápice lacalidad. Ahora recogen los frutos, la economía repunta y los consumidores demandan productos naturales y artesanales.

El secreto de su éxito Muchísimo trabajo y un producto absolutamente artesanal. El pan con masa madre de elaboración diaria. Nada congelado. “

Es por ello que en cada una de las tres panaderías, si pasas a las 4 de la mañana, verás luz en su interior. Los panaderos trabajando en el obrador para ofrecer pan y bollería artesana. Imágenes y olores que nos transportan a nuestra infancia y que tan poco se ven y se huelen ya. “casi todos ofrecen producto congelado y horneado, pero no recién elaborado. Aquí no se guarda nada. Cada día es producto recién hecho. Y si sobra, se dona a diferentes organizaciones”

¿El producto estrella?

Las magdalenas y las rosquillas con la receta de mi abuela Aurora,  que seguimos elaborando igual desde hace 40 años 

¿Y el restaurante de El Paseo de la Chopera?

Mi madre alquiló un local demasiado grande y se nos ocurrió ampliar negocio. Es un asador que funciona muy bien y lo lleva gente muy preparada. En su horno se cocinan, la manera tradicional, cochinillo ydiferentes asados. Diariamente ofrecemos menús y está abierto de 7 de la mañana a 12 de la noche los 365 días del año, exceptuando el día de navidad y año nuevo

¿Vocación, necesidad, herencia?

Un poco de todo. Primero herencia y continuar con algo que mi madre hizo tan bien, luego te entra la vocación. Mi hermano, por ejemplo, es un gran pastelero y se recicla constantemente. Y es lo que sabemos hacer.

Y muy bien que lo hacen.